JOAQUÍN ALLIENDE LUCO

Sacerdocio y Poesía: son dos pilares de su existencia.

Ambos llamados lo impulsarían, desde su juventud, a dejar huellas en los caminos por donde ha transitado.

Como sacerdote, ha acompañado a muchas personas en su desarrollo personal, con episodios que en algunos casos colindan con silenciosos actos de heroísmo.

Aprovechó sus capacidades de conducción, para dirigir relevantes cometidos de la Iglesia Católica, como fueron -entre otros- la masiva expresión de la piedad mariana en el Templo Votivo de Maipú (1966-1976) y el Congreso Eucarístico (1980).

Su amplia experiencia y estudio sobre piedad popular, le permitió asesorar en esa materia al CELAM, Consejo Episcopal Latinoamericano, y dar significativos aportes en encuentros internacionales de la Iglesia, como fueron las Conferencias Episcopales de Puebla, en México.(1979) y de Santo Domingo (1992).

Como presidente de la Fundación Ayuda a la Iglesia que Sufre (2008), pudo ayudar pastoralmente a cristianos perseguidos en distintas partes del mundo.

Su ejercicio sacerdotal se ha visto nutrido por su sostenida creatividad artística, valiéndose de la palabra poética, pronunciada con dominio desde lo profundo de su intimidad.  

Encontramos elocuentes muestras de su trabajo literario en sus diversos libros de poesía, letras de canciones, y textos en prosa, por varios de los cuales ha sido galardonado con distintos premios.

En su calidad de escritor calificado, pasó a integrar (1995), el selecto núcleo que conforma la Academia Chilena de la Lengua, como miembro de número.

Joaquín Alliende Luco, nació en Santiago de Chile, el 22 de mayo de 1935. Fue el mayor de diez hermanos, hijo de Antonio Alliende Wood y María Luco Valenzuela, familia marcada profundamente por valores cristianos, y por su interés en el ámbito de lo cultural e intelectual.

Estudió en el colegio de los Sagrados Corazones, SSCC Padres Franceses de la Alameda. Cursó un año en Derecho en la Pontificia Universidad Católica de Chile. A los dieciocho años de edad ingresó al noviciado de los Padres Palotinos, en Suiza, donde se ordenó sacerdote después de nueve años de formación. Junto a otros religiosos de esa congregación, formaron lo que sería el Instituto Secular Padres de Schoenstatt.

Desde su ordenación ha residido tanto en Chile como en Europa, cultivando siempre un profundo amor por su país y colaborando  activamente con su comunidad e instituciones de Iglesia.

A.A.L.